Un argentino de 67 años, residente en Río de Janeiro hace dos años, fue detenido por injuria racial tras insultar 'negra puta' dos veces a una repartidora de 23 años en un supermercado de Copacabana.
La joven defendió a la cajera de quejas por fila cerrada; un albañil argentino testigo oyó los insultos. Delito con pena de 3-5 años en Código Penal brasileño, similar al caso de abogada Agostina Páez.