Expertos descubrieron un anillo holográfico romano del siglo I después de Cristo fabricado en oro con cristal de roca tallado con precisión extrema, que evidencia la destreza manual y cognitiva de los romanos.
La joya se encontró intacta en una tumba junto a Ebutia Cuarta, la madre, y su hijo Tito Carvillo Gemelo, como posible ofrenda funeraria para eternizar sus figuras.
El efecto holográfico se logra mediante una técnica especial que hace aparecer y desaparecer el rostro según la luz, y la pieza se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Palestrina.
Los conductores destacaron lo impactante del hallazgo y su valor histórico.