Ana Arzoumanian, abogada y descendiente armenia, conmemoró los 111 años del genocidio armenio el 24 de abril, recordando el exterminio de 1,5 millones por el Imperio Otomano, desplazamientos, raptos e islamización de identidades ocultas aún en Turquía.
Explicó que el genocidio como delito de lesa humanidad afecta a descendientes y humanidad entera; Argentina lo reconoció en 2007 con ley que declara el 24 de abril Día de Acción por la Tolerancia y Respeto entre Pueblos, impulsando acción más allá de memoria.
Destacó movimientos para olvidar la historia, asesinato en 2007 de periodista armenio en Turquía que revelaba sobrevivientes islamizados, y necesidad de reconocimiento estatal turco para resarcir identidades; citó a cineasta Sergey Parajanov: "mi venganza será amar" para combatir odio con amor comunitario.
El Papa Francisco los calificó mártires; trajo chocolates como tradición armenia de no llegar con manos vacías.