Ámbar, una mujer trans tucumana radicada en Villa Urquiza, sufrió un escrache por su género en una verdulería local donde un hombre la insultó llamándola "chabón" y escaló a violencia física. El episodio ocurrió hace dos días y se repitió ayer durante una transmisión en vivo del noticiero, cuando vecinos se dividieron en su apoyo.
La policía intervino ofreciéndole un botón antipánico y medidas de protección por violencia de género, además de atención al testigo. Ámbar relató que quedó congelada por el incidente y tuvo que tomar pastillas para dormir, sintiéndose insegura al cruzarse nuevamente con el agresor.
En entrevista, Ámbar contó que recibe miradas de rechazo o admiración por su altura de 1,83 metros, pero prefiere ignorarlas; sin embargo, esta vez decidió exponerlo. Notó transfobia creciente incluso de mujeres en comentarios de redes, mientras hombres la defendieron más.
Vecinos solidarios la felicitaron por visibilizar problemas de la familia agresora con el barrio, y ya cuenta con abogada para agilizar el caso. El noticiero le dio espacio para hablar tras el caos del día anterior.