Autoridades allanaron la casa de un alumno del colegio Champañat de Recoleta por posteos en el estado de WhatsApp que amenazaban con un tiroteo, similar a pintadas en baños de escuelas como la media número 3 de Mataderos y el Instituto Inmaculada Concepción de Villa Domínico.
En Mataderos, un policía custodia la puerta de la escuela y verifica que los alumnos ingresen sin mochilas ni celulares, solo con carpetas, biromes o bolsitas transparentes, como parte del protocolo activado por el gobierno porteño tras amenazas inspiradas en un caso de Santa Fe.
Expertos alertan sobre el rol de las redes sociales en estos desafíos virales que buscan likes y validación entre adolescentes, generando pánico innecesario y posibles sanciones para alumnos y padres. Se enfatiza la necesidad de diálogo en hogares y escuelas para detectar señales de alerta como grooming.
La presencia policial busca generar conciencia sobre las consecuencias de las bromas pesadas, aunque no evita armas ocultas, y se programan charlas en colegios para educar en uso responsable de plataformas digitales.
Padres expresan preocupación y apoyo a las medidas, que complican la rutina escolar pero priorizan la seguridad ante un fenómeno que desperdicia recursos policiales.