El gobierno alemán busca convertir al Bundeswehr en el ejército convencional más fuerte de Europa en organización, estructura y tamaño, impulsado por la reconfiguración de seguridad debido a la guerra en Ucrania.
El ministro de Defensa Boris Pistorius presentó la estrategia en Berlín, enfatizando armas de precisión, largo alcance, defensa antiaérea, inteligencia artificial, computación cuántica y robótica. Panel critica el rearme recordando dos guerras mundiales.