El 53,6% de los niños en Argentina son pobres, muchos sin acceso a comida y yéndose a dormir con el estómago vacío, según datos revelados hoy.
Este gobierno carece de empatía social y suma gestos de crueldad, priorizando especulación financiera y carry trade sobre los vulnerables.
Los números de pobreza infantil son inmorales y cuestionan qué país se puede construir con tales indicadores, mientras hablan de ficha limpia rodeados de corrupción.