En el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, Yanina Maradona continúa su extensa declaración de más de dos horas, detallando el destrato en la casa de Tigre, la falta de aparatología prometida, controles inexistentes y cómo su padre estaba letárgico, dormido y perdido en tiempo y espacio, contrastando con su vitalidad habitual como la persona más rápida del mundo.
La fiscalía presenta audios comprometedores de Leopoldo Luque de 2020, donde planea armar una historia clínica bien armada para evitar responsabilidad si Maradona moría, minimiza riesgos como alcoholismo, coordina firmas de consentimientos y culpa al entorno por consumos, insistiendo en que no tenía responsabilidad médica.
Yanina relata engaños como la internación domiciliaria no explicada a su padre, intoxicaciones sin atención adecuada, promesas incumplidas de ambulancia y médicos, y critica al sidieguismo que le arruinó la vida; Luque interrumpe constantemente para defenderse, pero el tribunal pide que espere al final para no perder el hilo del relato.
Se menciona la presencia de Claudia Villafañe para contener emocionalmente a Yanina, quien se quiebra recordando el día de la muerte, y contrastes con el anterior médico Dr. Cae, que informaba a la familia; la defensa de Luque y Cosachov intenta dilatar, pero audios y documentos prueban su rol como médico de cabecera.
La audiencia se interrumpe para almuerzo y reanuda a las 14, con posible extensión hasta 7 horas como antes; pendientes declaraciones de policías y otros, estrategia fiscal usa voz de Luque contra sí mismo.