La vicepresidenta Victoria Villarruel asistió a la misa por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco en la Basílica de María Auxiliadora en Almagro, lugar donde fue bautizado el Pontífice y se conocieron sus padres. Llegó de último momento, 15 minutos antes según el padre, y se sentó en el primer banco con su comitiva, sin participar activamente.
En lugar de ir a la misa oficial en Luján, donde asistieron funcionarios como Manuel Adorni, Martín Menem, Diego Santilli y ministros del gabinete, Villarruel explicó que prefirió este sitio porque la ceremonia en Luján se había politizado con "lo peor de la casta política". Criticó que el evento priorizaba a políticos en vez de recordar al Papa, y enfatizó su deseo de estar "entre la gente" con humildad.
El periodista Juli Bismara la entrevistó en vivo afuera de la basílica, donde Villarruel confirmó su decisión de evitar fotos con el gabinete y reafirmó sus creencias católicas. El panel del programa analizó esto como un distanciamiento del gobierno de Javier Milei, posible lanzamiento de candidatura y jugada para captar votos de decepcionados, recordando tensiones históricas con Karina Milei y el armado político.
Se mencionaron anécdotas pasadas como fotos virales de Adorni con limosna, hipótesis de que Karina Milei opacó a Villarruel colocando al gabinete, y el contexto de críticas previas de Milei al Papa, aunque él tuiteó un homenaje. El debate destacó divisiones internas en La Libertad Avanza y el rol de Villarruel como presidenta en ejercicio mientras Milei está en Israel.
El conductor y panelistas coincidieron en que Villarruel busca protagonismo y diferenciarse, evocando peleas históricas entre presidentes y vicepresidentes en Argentina, salvo Gabriela Michetti.