Victoria Villarruel faltó a la misa en la Basílica de Luján por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco, evitando sentarse junto a Manuel Adorni y exponer la grieta en el oficialismo. Llegó a mitad de camino pero dio media vuelta al ver el asiento asignado cerca del jefe de Gabinete.
Estuvieron Diego Santilli, Martín Menem, Bartolomé Abdala y funcionarios como Federico Sturzenegger y Mario Lugones, separados de la oposición liderada por Axel Kicillof. El gobernador bonaerense criticó la ausencia de justicia social en el gobierno y elogió el legado de Francisco contra la ultraderecha.
El reportero Marcelo Pinto detalló la tensión en momentos litúrgicos como el saludo de paz, y Kicillof insistió en seguir las enseñanzas de paz y solidaridad del Papa. No hubo contacto directo entre oficialismo y peronismo, con salidas separadas.
Imágenes captaron a Adorni donando limosna, símbolo en medio de la ceremonia enfocada en el legado de Francisco.