Estados Unidos e Irán se preparan para reanudar hostilidades tras el fin del alto el fuego de dos semanas, con las negociaciones de paz en Pakistán estancadas porque Teherán se retiró de la segunda ronda alegando violaciones estadounidenses como el bloqueo naval en el estrecho de Hormuz y la captura de un buque iraní.
El presidente Donald Trump advirtió que Irán enfrentará "problemas como nunca antes han visto" si no hay acuerdo antes del miércoles, insistiendo en destruir completamente las instalaciones nucleares iraníes y recuperar el uranio enriquecido, un proceso que ahora admite será "largo y difícil". El vicepresidente Jady Barnes viaja a Islamabad, pero Irán no participará.
Panelistas cuestionan las intenciones de Washington, acusando a Trump de mentir sobre el uranio y buscar desarmar totalmente a Irán por 20 años, rechazando ofertas de Rusia y China para resguardarlo. Critican la falta de fiscalización de la OIEA y ataques a científicos nucleares iraníes, advirtiendo que detrás está una lucha por hegemonía mundial con Rusia y China apoyando a Teherán.
Trump reitera que la operación "Martillo de Medianoche" obliteró los sitios nucleares, pero el conflicto verbal aumenta con amenazas mutuas y precios del petróleo al alza por información privilegiada que beneficia a allegados del presidente estadounidense.