La tormenta Harry en enero 2026 causó olas de hasta 10 metros en Sicilia, devastando costas como Isaris y Taormina con daños en casas y vidas amenazadas.
Habitantes como Rosario y Pipo describen furia de olas que embistieron puertas, salvándose por subir a pisos altos. Urbanización acercó edificaciones al mar, eliminando zona segura natural.
En Santa Margarita, dique submarino de 40m base protegió costa. Expertos urgen diques, renaturalización ríos y contra calentamiento Mediterráneo que intensifica tormentas.
Gobierno destinó 100 millones euros reconstrucción, insuficiente sin protección costera.