Se encuentra grave y consciente; familia preocupada por riesgo de sepsis. El toro lo arrolló, pisoteó y cornó sin sangre visible al inicio. Cirujanos advierten complejidad y vigilan evolución del esfínter y recto.
Este percance quedará en los anales de los peores accidentes de la historia taurina. Discuten falta de protecciones, pese a potencia del toro, para evitar penetraciones profundas, aunque iría contra el espectáculo tradicional.
Están lavando la herida para evitar infección bacteriana y complicaciones fatales.