La NOAA estima 61% de chances de Super Niño entre mayo y julio, con temperaturas superficiales del Pacífico Ecuatorial superando 2 grados, provocando altas temperaturas prolongadas, precipitaciones abundantes en zonas agrícolas, crecidas de ríos y olas de calor.
Probabilidad de intensidad muy fuerte es 25%, dependiendo de vientos del oeste en Pacífico; modelos proyectan evento moderado a fuerte, no como 1997 o 2015. En Argentina incrementará lluvias en centro y noreste.
Impactará variables económicas sensibles en áreas rurales y urbanas con fenómenos meteorológicos intensos.