El primer ministro británico Kier Starmer atraviesa una crisis por designar a Peter Mandelson, vinculado a Jeffrey Epstein, como embajador en Estados Unidos pese a presiones para saltar controles de seguridad.
Un ex funcionario denuncia presión constante de la oficina de Starmer para acelerar la nominación, ignorando revisiones financieras, de inteligencia y legales. Mandelson admitió visitas sociales a la casa de Epstein en Nueva York en septiembre pasado.
La oposición exige la renuncia de Starmer, quien culpa a su gabinete por no informarle. Su imagen positiva se deteriora ante la competencia de la derecha, dos años después de asumir en julio 2024.