En el medio maratón de Pekín, un robot humanoide corrió 21 kilómetros estableciendo récord mundial, superando al mejor humano, y se detuvo a bailar e interactuar con el público pese a ser rezagado.
El robot, equipado con cámara, respondía a espectadores, hacía taekwondo y recolectaba datos en esta prueba de estrés para empresas desarrolladoras.
Panelistas bromearon sobre su facha, cintura diminuta y futuro impacto laboral, sugiriendo ropa para robots y que humanos trabajen para ellos.