En el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco, el programa comparó su perfil proactivo en guerras y dictaduras con el de León XIV, a quien Donald Trump llamó débil en medio del conflicto Irán-Israel.
León XIV respondió sin miedo a Trump ni su administración, defendiendo el mensaje evangélico de "bienaventurados los pacificadores" sin hacer política exterior. El enviado Adrián Sack desde EE.UU. explicó que León XIV, progresista como Francisco pero conocedor del país por su trayectoria sacerdotal allí, apela como puente a católicos conservadores ricos.
Destacó la fortaleza de la Iglesia en EE.UU., con parroquias transparentes que rinden cuentas semanales (ej: 200.000 dólares mensuales en limosnas en una parroquia de barrio), aportes a comedores y salud privada vía fundaciones católicas, contrastando con críticas de Trump a católicos en su gabinete como J.D. Vance.