El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, justificó al 100% la guerra en Oriente Medio en discurso por el Día de la Independencia, comparando intenciones de Irán con el Holocausto.
Netanyahu se enfocó en enemigos como Hezbollah en Líbano e Irán con su Guardia Revolucionaria, destacando que Irán carece de armamento nuclear mientras Israel lo tiene, y acusó conspiraciones para destruir Israel con bombas y misiles.
Describió la actuación israelí como preventiva, sustentada junto a Estados Unidos el 28 de febrero contra amenaza existencial de Hezbollah.