Dos motochorros armados irrumpieron en panadería confitería apuntando a empleados y clientes, incluyendo un jubilado que valientemente se defendió con su bastón.
Los delincuentes revisaron bolsillos del anciano intentando robarle celular y dinero, en un robo voraz que indigna por la vulnerabilidad de adultos mayores.
No hay detenidos aún pese análisis de cámaras; los ladrones actuaron con extrema violencia aunque no dispararon.