En la misa en Luján por el primer aniversario del fallecimiento de Papa Francisco, organizada por la Conferencia Episcopal, Monseñor Marcelo Colombo enfatizó el eje de gratitud por su ministerio y compromiso con diálogo para una Argentina nueva.
Recordó a Francisco como hombre de gestos sencillos y cercanía, atento a pobres, con anécdota del sínodo invitando a "primerear" y salir al encuentro sin esperar. Invitó a todos los poderes, lamentando ausencias por protocolo pero negando acto político.
Desestimó faltazo de Villarruel como falta de respeto, insistiendo en unción religiosa profunda. Bendijo a televidentes.