El presidente Javier Milei visitó por tercera vez el Santo Sepulcro en Jerusalén durante su gira por Israel, pero ignoró preguntas de periodistas sobre si rezó por el Papa Francisco en el aniversario de su muerte, prefiriendo silencio pese a la insistencia de Elizabeth Apiskey.
Milei recibe distinciones como medalla del presidente Isaac Herzog, doctorado honoris causa de la Universidad Bar-Ilan y firma acuerdos con Benjamin Netanyahu, incluyendo vuelo directo Buenos Aires-Tel Aviv con El Al en noviembre y pacto inspirado en Acuerdos de Abraham contra antisemitismo, terrorismo y narcotráfico.
Esta noche Milei encenderá una antorcha en la ceremonia de independencia de Israel, primer extranjero en hacerlo, en medio de polémicas por otros elegidos como Gal Hirsch, criticado por familias de rehenes, y un rabino extremista que arrasó edificios en Gaza.
La corresponsal destaca la amabilidad de Milei con público argentino y policía israelí, pero su evitación constante al contacto con la prensa durante la gira.