Mijal Brody y Hannah Giat, madres de soldados israelíes, expresan opiniones opuestas sobre las guerras de Israel contra Irán y Líbano. Mijal quiere que terminen ya, advirtiendo que el gobierno mata a ciudadanos y soldados, y acusa confusión pública por ideas del Gran Israel.
Hannah apoya combatir hasta el final para seguridad futura de generaciones, representando al 80% de judíos israelíes que respaldan la guerra en Líbano. Mijal critica motivaciones religiosas para asentamientos en Gaza y Líbano, citando paz con Egipto tras retiro del Sinaí como ejemplo.
Ambas buscan seguridad para Israel, pero Mijal ve traición en oposición para evitar catástrofe, mientras Hannah pide recursos plenos a soldados.