Leopoldo Luque, neurocirujano imputado por la muerte de Diego Armando Maradona, declaró ante el Tribunal de San Isidro que todo cambió post-operación, quedando solo para lidiar con el paciente mientras familia, abogados y representantes interfirieron; asumió rol de médico de confianza pero tiró responsabilidades al entorno familiar.
La defensa de Agustina Cosachov pidió impedir declaración de Yanina Maradona por posible responsabilidad penal en el abandono de Maradona, alegando audios donde ella, Verónica Ojeda y otras prometían hacerse cargo de la salud; el tribunal rechazó la oposición y Yanina declaró de todos modos, generando tensión en la audiencia.
Rodolfo Baqué, abogado querellante, calificó la jugada como sorpresiva sin asidero probatorio, argumentando manipulación informativa a la familia por Cosachov, Leandro Díaz y otros imputados; insistió que las hijas (Dalma, Jana, Yanina) seguían indicaciones médicas tergiversadas y no responden penalmente.
Panelistas destacaron cambio de estrategia de Luque, embarrando la cancha contra la familia para dilatar; Baqué describió la casa de Maradona como "casa cárcel" controlada por imputados y Maximiliano Pomargo, excluyendo guardias penitenciarios y enfermera, con pruebas desincriminando a familiares manipulados.
Juicio avanza con declaraciones extendidas, fiscales fijando inicio de "homicidio" en 11 de noviembre, pero Baqué retrocede a antes; oposición a Yanina busca imputarla pero no prospera, reservando denuncia eventual.