El meteorólogo López Amorim informó que Buenos Aires amanece con 20 grados de temperatura, 89% de humedad y viento del este a 8 km/h. Una masa de aire húmedo persiste después de ocho días, pero no hace frío.
Un sistema de baja presión a 5000 metros de altura trae una línea de tormentas entre Córdoba y el centro bonaerense, con chaparrones y tormentas moderados a fuertes desde la segunda parte de la mañana. La máxima será de 23 grados, similar al lunes.
El tiempo mejora hacia la noche con ingreso de aire fresco y seco, aunque hay alerta naranja por hasta 100 mm en el sur bonaerense. Inundaciones agravan el norte de Santa Fe con un millón de hectáreas afectadas.