Luciano Laspina, nuevo presidente del CIPPEC, dialogó con Cristina Pérez sobre la necesidad de un acuerdo mínimo económico en Argentina basado en respetar contratos, mantener equilibrio fiscal y no financiar al fisco con emisión monetaria. Argumentó que este pacto beneficiaría al gobierno de Javier Milei para gobernar mejor y a la oposición para ser competitiva electoralmente.
Señaló autocríticas en el kirchnerismo y peronismo sobre errores pasados, visibles en dirigentes y revistas, impulsadas por el sentido común instalado en la sociedad, especialmente en jóvenes, contra inflación y deuda. Citó ejemplos de Brasil (transición Cardoso-Lula con tres pilares: banco central independiente, contratos de deuda y política fiscal ordenada) y Uruguay para ilustrar estabilidad posible sin cataclismos electorales.
Explicó la falta de reglas fiscales en la Constitución argentina de 1994 por confianza en la convertibilidad, lo que permitió al kirchnerismo duplicar gasto público y generar estanflación. Destacó el rol del CIPPEC en tender puentes políticos y la necesidad de una versión de centro en el peronismo, como la que podría necesitar Axel Kicillof para competir.
Abogó por una agenda del presente con reformas impositivas, previsional y fiscal federal, y una agenda del futuro para transitar a una economía abierta, con cambios demográficos (achique del conurbano, crecimiento interior), acoplando sectores golpeados a minería, energía y campo. Pidió paciencia estratégica ante estabilización inconclusa y tensiones por impuestos altos, ejemplificando reconversiones como metalmecánica en Rosario hacia Vaca Muerta.