La provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, reclamó al gobierno nacional una deuda de más de 220 mil millones de pesos desde 2024 por programas alimentarios como SAE y Mesa, que son provinciales aunque recibieron aportes nacionales opcionales.
La Nación respondió que no hay deuda, que SAE y Mesa son responsabilidad exclusiva provincial, financiados con fondos locales creados por Kicillof, y niegan obligación de financiamiento nacional.
Mario Ishi, intendente en uso de licencia y senador alineado con Cristina Kirchner contra Kicillof, presentó un proyecto para declarar emergencia alimentaria por 18 meses en la legislatura bonaerense, apuntando responsabilidad a la provincia por falta de alimentos en comedores y mesas de vulnerables.
Esta disputa revela la interna peronista, donde Ishi amenaza con movilizar sectores vulnerables contra Kicillof de cara a 2027.