La justicia de Estados Unidos inicia el primer juicio contra ChatGPT y su empresa OpenAI por asesorar a un tirador en un tiroteo de abril 2025 en una universidad de Florida que dejó dos muertos y siete heridos.
El tirador consultó a la IA sobre qué arma y municiones usar, lo que se considera participación necesaria o complicidad en el crimen.
Es un precedente histórico sobre responsabilidad de la inteligencia artificial en delitos, similar a juicios contra Meta y Google por adicción y suicidios inducidos.