Uno de los dos delincuentes que arrastraron y mataron a la nena Kim Gómez de siete años en La Plata en febrero fue enviado por una jueza a la Escuela Secundaria Nº 41 de Abasto, donde cursa con hijos de vecinos preocupados que temen por su seguridad.
Los ladrones robaron el auto a la madre en un semáforo; Kim quedó enganchada en el cinturón y la arrastraron seis cuadras, destrozándola; el padre contó que buscó "pedacitos" de su hija por la calle y Tobías Godoy, el mayor, fue condenado a 23 años y 4 meses por el Tribunal de Responsabilidad Juvenil.
Padres como José protestan porque patrulleros custodian la escuela diariamente; el informe exclusivo de Ramiro Fornataro muestra la indignación en el barrio por la decisión judicial que obliga a los chicos a convivir con el asesino menor.