Japón levantó por primera vez en décadas las restricciones pacifistas para exportar armas, incluyendo buques de guerra y misiles, fortaleciendo su industria de defensa.
La medida responde a la situación regional y global, con aliados como Polonia y Filipinas explorando compras, mientras diversifican proveedores ante inseguridades de Estados Unidos bajo Trump.
China criticó duramente el anuncio, y Japón mantendrá controles estrictos pero con excepciones por seguridad nacional.