Irak reabrió el paso fronterizo de Rabia con Siria después de más de una década para acelerar exportaciones terrestres de combustible y reactivar comercio transfronterizo.
La medida responde a interrupciones en transporte marítimo del Golfo por la guerra con Irán y busca aliviar presión en envíos de full oil a Siria, permitiendo más camiones cisterna.
La empresa estatal iraquí ZOMO recurre a rutas terrestres vía Siria pese a mayores costos, ante cierre efectivo del Estrecho de Hormuz y dificultades para reducir existencias de full oil.