Los humanoides de diseño chino se instalaron en Perú para transformar sectores como la educación, la industria y la seguridad. Estos robots participan en exposiciones tecnológicas y bailan danzas tradicionales peruanas.
La primera empresa robótica peruana, Glexo Robotics, introduce esta tecnología impulsada por inteligencia artificial. Las compañías locales alquilan las máquinas para acceder a espacios inaccesibles para humanos, como en desastres naturales o incendios forestales.
Los robots resultan útiles en industrias y seguridad, con planes para incorporarlos a gran escala en fábricas en el futuro.