Hezbollah disparó misiles contra posiciones militares israelíes en el sur de Líbano, violando el alto al fuego mediado por Estados Unidos y elevando la tensión en la frontera.
El ejército israelí confirmó que sus tropas en la franja de seguridad libanesa fueron blanco de los ataques en la localidad de Raftalatín, a 10 kilómetros de la frontera. Israel respondió destruyendo la plataforma de lanzamiento y detectó e interceptó un dron libanés que intentaba cruzar.
Ambas partes se acusan mutuamente de romper la tregua. Francia y Líbano, con Emmanuel Macron y el primer ministro Nawaf Salam, pidieron desarme de Hezbollah, apoyo internacional y retirada israelí para estabilizar la región.
El primer ministro libanés exigió la retirada total de tropas israelíes, retorno de desplazados y prisioneros, en vísperas de una segunda reunión en Washington este jueves. Rusia envió 27 toneladas de ayuda humanitaria a Beirut con alimentos, suministros médicos y generadores.
Análisis indica que el acuerdo busca relaciones diplomáticas directas y posible ingreso de Líbano a Acuerdos de Abraham, pero depende de que Líbano recupere soberanía frente a Hezbollah, calificado como organización terrorista.