Donald Trump afirmó que el polvo radiactivo de las plantas nucleares iraníes atacadas en la operación Martillo de Medianoche está sepultado en las profundidades y resulta muy difícil de remover.
Rafael Grossi, titular de la agencia de la ONU para plantas nucleares, aclaró que no se trata de polvo radiactivo sino de hexafluoruro de uranio gaseoso al 60% en vasijas especiales, fácil de enriquecer en centrifugadoras hasta transformarse en dióxido de uranio.
Grossi reveló incertidumbre por sellos violados y falta de acceso a las instalaciones, con 440 kilos de uranio enriquecido en juego, pero confirmó que no se detectó pérdida radiactiva alguna.