Los gobernadores opositores aceleran el calendario electoral en sus provincias después del Mundial, para evitar coincidir con las nacionales en octubre. Buenos Aires adelanta a junio, Misiones a febrero o marzo, Yaryora en marzo y Puyaro en abril o mayo.
El peronismo depende de armados políticos y performance de Milei para definir candidaturas, con posible PASO si Cristina lo permite. Si el gobierno es competitivo, las provincias se abren y van solas.
Los tiempos se comprimen con frentes en mayo, listas en junio, campaña julio y PASO agosto, acelerando el segundo semestre electoral.