En la Legislatura porteña, figuras del mundo artístico como Ricardo Darín y Arturo Puig despidieron a Beto Brandoni, actor conocido por su talento, compromiso político y exilio durante la dictadura.
Los conductores destacaron su personalidad fuerte, origen en Dock Sud y liderazgo gremial. Carlos Rottenberg lo llamó "el último primer actor argentino" y porteño representativo.
Soledad Silveira, su última compañera en teatro, lo describió como el más grande actor con amor inquebrantable por el escenario, que nunca faltaba a funciones pese a su edad.
Prensa española también cubrió su fallecimiento, reconociendo su huella internacional. La gente colmó el velorio, reflejando su impacto popular.