En la tercera audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona en los tribunales de San Isidro, estalló un escándalo cuando la defensa de Agustina Kosachov, a cargo del abogado Vadim Mishanchuk, planteó que Yanina Maradona no declare como testigo porque podría tener responsabilidad penal por deberes familiares de cuidado.
Yanina, visiblemente quebrada emocionalmente tras responder al interrogatorio de la fiscalía, enfrentó momentos duros al recordar el 25 de noviembre, día de la muerte de su padre. El planteo fue rechazado por "insostenible jurídicamente", pero generó tensión y cuarto intermedio. Leopoldo Luque, uno de los principales imputados, llegó custodiado por el GAD, grupo de élite de la Bonaerense, lo que generó preguntas sobre amenazas o estrategia escénica.
El fiscal Ferrari presentó una carta manuscrita de Maradona autorizando compartir su historia clínica con Luque y audios previos al 11 de noviembre, fecha en que fiscales dicen que comenzó el homicidio. Luque interrumpió para defenderse, elevando la mano constantemente. Abogados de defensas mostraron cautela en declaraciones, negando imputaciones a Yanina y hablando de "cuestiones técnicas".
En estudio, panelistas como Rodolfo Baqué analizaron la estrategia de Luque de rebatir cada acusación y criticaron intentos de desestabilizar testigos familiares. Se cuestionó si conviene a imputados como Luque, Kosachov y Máximo Pomargo que Maradona muriera, por disputas de derechos de imagen, y por qué no investigaron antes a figuras como Matías Morla.
La audiencia continúa con declaración extensa de Yanina, en un clima de show y papelones que complica el debate oral.