La energía solar fotovoltaica se convirtió por primera vez en la fuente que más crece en el mundo, desbancando al gas natural gracias al impulso de centros de datos y autos eléctricos que aumentan la demanda de electricidad.
Esta tecnología renovable representó el 25% del aumento del suministro energético global en 2025, según datos del ministro energético mundial.
El petróleo mantuvo un crecimiento debilitado, evidenciando la sustitución como energía de propulsión en el transporte, donde los autos eléctricos alcanzaron el 25% de las ventas globales el año pasado.