Camila descubrió 124 huevos de rayas vivos en playa chilena y los incubó en estación marina, logrando nacer 108 rayas tras 4 meses.
Instaló acuario con flujo agua mar, aireación y chequeos diarios para burbujas, superando fallos suministro. Videos virales educaron sobre desarrollo embrionario y conservación fauna marina.
Rayas rechazaron alimento inicialmente; soltadas al mar con emoción maternal pese riesgos depredación. Centro Universidad Católica clave en investigación marina desde 1983.