El periodista Nacho recibe una llamada en italiano de Enston, jefe de Colapinto, quien confirma que el auto de Fórmula 1 está en Argentina sin mecánicos ni herramientas inglesas, por lo que lo lleva al taller local para repararlo.
Nacho, que admite no entender nada de mecánica, aprende con Candela o Cande, hija de Mariano, una joven de 17 años que sabe más que profesionales. Juntos diagnostican un Volkswagen con bajo nivel de aceite, electroventiladores a fondo, diafragma roto que recircula gases del motor y evía contaminación, y usan un escáner especial sin averías detectadas.
Cande mide la viscosidad del aceite con los dedos, chequea refrigerante y explica funciones básicas como enfriar el radiador. Mariano confirma el talento de su hija desde los 5 años. Nacho practica revisar fluidos y celebra el aprendizaje.
Al final, Cande aprueba a Nacho para asistir el auto de Colapinto el domingo, pintado en colores Alpine. El panel elogia a la joven genio y bromea si Colapinto llega soltero.