El partido centroizquierda Bulgaria Progresista de Rumen Radev obtuvo más del 44% de votos, derrotando al GERP (13%) tras década conservadora. Radev prometió combatir corrupción y estabilidad.
Victoria de esperanza sobre desconfianza, según Radev. Protestas previas derrocaron gobierno por economía y corrupción. Votantes optimistas por futuro joven.
Preocupa alineación prorrusa de Radev pese a lazos con Bruselas.