Sebastián Zucardi, tercera generación de la bodega familiar iniciada en 1963 por su abuelo tucumano con sistema de riego en Mendoza, relata cómo pasaron de viñedos demostrativos a empresa con 1300 empleados, vinos, aceite de oliva y turismo en Valle de Uco.
Exportan el 50% de la producción pese a que el 80% del vino argentino se consume localmente y representa solo el 3% del mercado mundial; venden contando la historia del terroir andino, imagen de país y cultura. Enfrentan riesgos como heladas (defienden 1000 hectáreas con quemadores de carbón) y granizo (mallas en 70% de la producción), minimizando pérdidas para mantener continuidad en mercados competitivos.
Producen aceite premium cualitativamente, no por volumen, y destacan la obediencia a la naturaleza. Critican variables difíciles para producir en Argentina, con impuestos altos, pero mantienen estrategia de 50% mercado interno y externo a largo plazo, reinvirtiendo ganancias familiares en una actividad de alta inversión y distancia temporal (5 años para viñedos productivos, 1 año promedio a botella).
Enfocan en Malbec pero crecen blancos por altura y acidez; vinos buenos desde jóvenes evolucionan con guarda (hasta 50 años por estilo). Planes futuros en Valle de Uco único, con disciplina cotidiana, mejoras marginales y construcción de marca país en conjunto, pese faltas de gestión estatal.