Los recientes ataques israelíes en el sur de Líbano causaron devastación generalizada, cobrándose vidas de numerosas familias y destruyendo comunidades prósperas.
En Shrifa, distrito de Tiro, murió una niña de un año; mientras familiares lloraban, otro ataque aéreo arrasó una casa, dejando al menos cinco cuerpos bajo escombros y familias enteras desaparecidas.
Civiles que no evacúan pese a advertencias terminan víctimas en el contexto de guerra.