Luis Brandoni, conocido como Beto para sus amigos, recibió el adiós de colegas y familiares en un velorio de 12 horas en la Legislatura porteña, cumpliendo su deseo expresado en entrevistas. Hoy se realizó el entierro de sus restos en el Panteón de Actores.
Artistas como Rottenberg, Sanchella, Arana y Pumarega acompañaron el traslado del féretro, junto a público que se acercó para rendir homenaje. El dolor es inmenso, pero la gratitud hacia su legado domina las emociones.
Amigos lo recordaron como un actor extraordinario, versátil en drama y comedia, apasionado de la vida y generoso en el sindicato, defendiendo a los menos conocidos. Lo definieron como una especie en extinción, un grande de la actuación argentina que rompió el molde.