El abogado Emilio André, defensor del fiscal Francisco Miraya en el jury por el crimen impune de Nora Dalmasso, pidió la nulidad del proceso porque la acusación está representada por la fiscal general adjunta en lugar del fiscal general Carlos Lescano, violando la Constitución de Córdoba.
Según André, el fiscal general anterior designó un triunvirato de fiscales incluyendo a Javier Di Santo y Miraya, con coordinación superior, y se investigó exhaustivamente a Bárzola desde el inicio sin hallar indicios suficientes pese a ADN en la bata, pero priorizaron la pista del ADN de Marcelo Macarrón por testimonios forenses de relación sexual consentida.
El letrado defendió que Miraya actuó conforme al marco legal, ordenó ADN a un empresario cuando la defensa lo sugirió (negativo), y no recibió presiones políticas para culpar al viudo; la causa prescribió en Cámara por demoras ajenas a los fiscales, no por encubrimiento.
El periodista cuestionó errores en la investigación inicial como contaminación de escena y casarse con hipótesis del vuelo de Macarrón desde Punta del Este, pero André insistió en que había pruebas objetivas y el debate judicial habría aclarado; el jury tuvo cuarto intermedio por el planteo de nulidad.