En la Legislatura porteña velan los restos de Luis Brandoni, fallecido por un accidente doméstico mientras estaba en actividad teatral; colegas como Soledad Silveira, su última compañera de obra, y Arturo Puig lo despidieron destacando su honestidad, compromiso con el teatro argentino y acento porteño único.
Brandoni fue un actor versátil en teatro, cine y TV, con películas emblemáticas como La Patagonia Rebelde, La Tregua (nominada al Oscar), Esperando la Carroza y Made in Argentina; militó en la Asociación Argentina de Actores durante la dictadura, se exilió 11 meses, fue secuestrado y defendió el cine de base.
Políticamente radical antiperonista, trabajó con Raúl Alfonsín, fue diputado por Juntos por el Cambio y generó pasiones encontradas en el gremio actoral por sus posiciones derechistas; pese a diferencias ideológicas con peronistas como Pablo Echarri, generaba respeto universal.
Anecdotas incluyen amistad con Robert De Niro comunicándose por señas y puteadas, polémicas con Darín y Lombardi, y su rol en Teatro Abierto; panel lo recordó como uno de los tres mejores actores argentinos, un acto de fe en el teatro.