Ucrania emplea drones interceptores para neutralizar drones rusos mayormente de fabricación iraní, clave ante la falta de sistemas Patriot de Estados Unidos por daños en su defensa aérea.
Ucranianos atacaron con drones un depósito de petróleo en la isla de Crimea ocupada por Rusia y el puerto de Tuapse en el Mar Negro, causando incendios y muerte de al menos un ruso, buscando dañar producción de combustibles y divisas rusas en crisis económica.
Rusia frustró un supuesto ataque terrorista ucraniano: detuvieron a un ciudadano alemán con mochila explosiva de 1,5 kg TNT con metralla y un asiático central para activarla remotamente contra una instalación policial en el suroeste.