Un intenso terremoto de magnitud 7.4 se desató en el mar a 110 kilómetros de la costa de la isla más norteña de Japón, desencadenando una alerta por tsunami.
Las autoridades instaron a la población a evacuar hacia zonas elevadas y pisos altos de edificios, con olas de hasta 3 metros esperadas en sectores de la costa norte.
Embarcaciones se movilizaron en puertos y, tras un período de mar severo, las condiciones mejoraron y se desactivó la alerta de tsunami.