El tráfico marítimo en el Estrecho de Hormuz permanece paralizado por las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Según datos del sector marítimo, este lunes solo se registraron tres cruces en las últimas doce horas: el buque cisterna Nero, sujeto a sanciones británicas, abandonó el Golfo, mientras que un buque cisterna para productos químicos y otro para gas licuado de petróleo entraron por separado.
Los analistas describen la situación como confusa, con reportes contradictorios sobre si el estrecho está abierto o cerrado, pero el bajo tránsito confirma la parálisis efectiva del comercio en la región crucial.