La alerta de tsunami se levantó en la zona norte de la costa japonesa tras un sismo de magnitud 7.5 a solo 10 kilómetros de profundidad, que generó alarma por posible tsunami pero sin consecuencias graves en la costa.
El movimiento telúrico produjo oleaje con aumento del nivel del mar hasta 680 centímetros, aunque no alcanzó los 3 metros temidos. Imágenes aéreas muestran evacuaciones preventivas de la población.
Japón mantiene alerta por posibles réplicas, recordando tragedias pasadas como el sismo de 2011 con tsunami y desastre en Fukushima, e Indonesia 2004 con miles de muertos.