El economista liberal Ricardo Arriazu, sostenedor del plan de Milei, advierte que el problema central será el empleo en el Gran Buenos Aires por la apertura económica.
Explica que la destrucción de industrias es más rápida que la creación de nuevas, generando bolsones de pobreza, descontento y posibles problemas políticos.
Los conductores destacan que hasta aliados del gobierno reconocen el fracaso en derrame y tirada de desocupados a la basura.